lunes, 26 de noviembre de 2012

3utrsconflictedr3zaz


zx4w Así que muy conflictivos, Contreras Medellín, Modesta Ayalas, Feliciano, zgg
¿Cómo manejar a un compañero de trabajo conflictivo?
Es
Conozca algunos consejos para lidiar con un colega problemático.
Una de las competencias más importantes actualmente en el mundo laboral, es la capacidad que tenga un empleado para trabajar en equipo y entenderse con sus compañeros.

Sin embargo esta no es una tarea fácil, y de por medio, existen sentimientos como la envidia y rivalidad, complementada, muchas veces con hipocresía y malos tratos.

De modo que, aunque para las empresas, el trabajar en equipo es trascendental, la realidad es que dentro de esta estrategia existen generalmente conflictos profesionales e inclusive personales.

Estos enfrentamientos entre miembros de equipos de trabajo, generalmente son dejados a un lado por el bien de la compañía, sin embargo existen algunos casos donde esta rivalidad se vuelve una verdadera guerra y uno de los trabajadores, o inclusive los dos, empiezan a sabotearse mutuamente, al punto de tornar la situación en algo insoportable.

"El conflicto suele ser natural en todas las relaciones humanas, sin embargo cuando se torna recurrente es preciso abordarlo de modo asertivo, es decir ir directamente a las causas y no permitir que se convierta en un motivo de distancia con sus compañeros e incluso un motivo para que deba o tenga que abandonar su trabajo", afirma Jose Manuel Vecino, consultor Organizacional.

Entonces llega el momento donde alguno de los dos involucrados debe ceder, y dejar de lado las peleas y malos comentarios para idear una estrategia para mejorar su relación laboral y protegerse de potenciales ataques.

Conozca algunos consejos y estrategias para evitar disgustos profesionales y saboteos en su contra.

Tome precauciones

Archive cualquier memorando, mensaje o escrito de las comunicaciones directas que tenga con el compañero conflictivo. Toda actividad o petición pueden servir como un soporte frente a potenciales conflictos y en la medida de lo posible siempre dirija las.

Cómo manejar a un compañero de trabajo conflictivo



Cómo manejar a un compañero de trabajo conflictivo
En el mercado laboral actual, cada vez son más los empleos en los que impera la necesidad de trabajar en equipo, nuestra capacidad de hacerlo dirá mucho de nosotros como profesionales, pero claro está que esto no siempre es tarea sencilla, y es que a veces encontramos en el grupo de trabajo una persona altamente conflictiva, que dificulta la dinámica y la fluidez de las actividades. Entonces ¿cómo manejar a un compañero de trabajo conflictivo?, en unComo.com te damos algunas claves a tomar en cuenta

Determina que tipo de conflictivo es

Hay personas conflictivas en su vida en general, pero que al final acaban saliendo adelante en el trabajo sin mayores daños, este tipo de personas presenta menos problemas. Pero están los conflictivos que no solo dificultan la dinámica si no que generan dificultades graves: esparcen rumores, entretejen comentarios negativos, favorecen la disputa en vez de la calma, culpan constantemente al otro de los fracasos, buscan sabotear al otro como sea, este será el caso que abordaremos

Cuando el conflicto no te toca y cuando te toca

Si un compañero de este estilo no afecta tu trabajo con su actitud, puede ser molesto, pero con marcar los límites y la distancia tendrás suficiente. El problema es cuando su actitud conflictiva influye directamente en tu desempeño, haciéndote víctima de ataques y situaciones incómodas, en este caso debes actuar de forma preventiva para protegerte ante una situación mayor, ¿cómo?, sigue leyendo

Guarda algunas evidencias

Es importante cuidarse la espaldas, por eso archiva todos aquellos emails y escritos que sirvan de prueba acerca de tu desempeño y el de la personas conflictiva. Órdenes que hayas dado, proyectos que hayan compartido donde se revelen las estrategias y las reacciones negativas del personaje en cuestión, esto te servirá para defenderte en el caso de que sea necesario

No descuides tus tareas

Mantente atento con tu trabajo y no permitas que ninguna tarea asignada a tu persona sea desempeñada por el compañero conflictivo, pues podría usarlo para atacarte alegando que no haces tu trabajo. Es importante concentrarte en tu propio desempeño y nunca dejar de lado tus capacidades como buen trabajador, no permitas que su actitud se refleje en tus resultados

Habla directamente con el conflictivo

Es importante encarar el problema y no permitir que pase a mayores, demuestra que una de las partes busca resolver el problema y entiende que no podrás cambiar la naturaleza de la persona, pero si lograr que mejore su actitud laboral. No entres en temas polémicos ni en discusiones, plantea la situación e intenta buscar soluciones a futuro y abre tu mente para comprender sus razones

Refuerza las relaciones con tus otros compañeros

Cuando alguien ha hecho y continua haciendo bien su trabajo, cuando se lleva bien con sus compañeros, cuando los resultados son obvios y de la nada aparece alguien que altera todo el sistema, resulta muy fácil determinar quien es la persona conflictiva, por eso intenta llevar una buena relación con tus compañeros, que tu conducta laboral sea la que hable por ti

Acude a tu jefe

Si todo lo anterior falla es importante hablar con tu jefe basado en pruebas y casos concretos. Dependiendo del tipo de trabajo y organización en la que estés, es muy posible que tu jefe ya haya notado que con esta persona existe un problema, pues un compañero conflictivo suele saltar a la vista. Si eso no ha sucedido entonces ve preparado a tu reunión para demostrar lo que ocurre

Calma y paciencia

Es importante que recuerdes tener calma y paciencia y que ante esta situación no pierdas la perspectiva de cuál es tu trabajo. A veces puede demorar, pero los compañeros de trabajo conflictivos suelen dar señales tan fuertes que llega un punto en el que resulta imposible para todos ignorarlos, por eso tarde o temprano la situación cambiará
Si deseas leer más artículos parecidos a cómo manejar a un compañero de trabajo conflictivo, te recomendamos que entres en nuestra categoría de El sitio de trabajo.
Consejos
  • Nunca caigas en el juego de un compañero conflictivo, no puedes ponerte a su nivel, piensa con inteligencia y estrategia
  • La situación puede ser agotadora, pero tu capacidad para lidiar con ella habla mucho de tu actitud laboral, recuérdalo
·         Casi en todas las empresas hay algún empleado de carácter difícil. Aquí te dejamos algunos consejos para que te sea más sencillo tratar a estos colegas. "
·         La importancia de la cordialidad
Un colega no es un cliente difícil, al cual ves un día y nada más. Por el contrario, una relación tensa con un compañero puede trastornar toda nuestra rutina laboral y perjudicarnos al punto de hacer peligrar nuestra continuidad en ese empleo. Por ello, es preferible mantener los buenos términos cueste lo que cueste. Aún cuando tengas mil motivos para detestar a la otra persona, por tu propio bien te conviene mantener una fachada de cordialidad. Nunca sabes con quiénes puede congraciarse el otro o, incluso, si no puede llegar a ser tu jefe algún día. Por ello, aprende a callar a tiempo y no le digas las cosas que te molestan a no ser que sea estrictamente necesario, y siempre de la mejor manera posible.

Anticípate a las situaciones
Seguramente sabes bien qué te molesta de tu compañero: que sea irresponsable con los plazos de entrega, que descargue su ira sobre los demás, que sea chismoso o que siempre le encuentre defectos a lo que haces. Pues bien, lo mejor es anticiparte a sus reacciones negativas para aprender a lidiar con ellas: si sabes que suele atrasarse, recuérdale con frecuencia las fechas de entrega (incluso puedes decirle que son antes de lo pautado, para tener cierto margen). Si es de echar en cara defectos de tu trabajo, pídele sugerencias para mejorar. Si tiene mal carácter, dile que se tranquilice antes de entablar una conversación con él o con ella. De esta manera, le estarás haciendo saber indirectamente las cosas que te molestan pero evitando una confrontación.

Separa lo personal de lo laboral
¿Por qué te cae mal tu colega? ¿Es irresponsable con su trabajo, o se pasa el día contando chistes racistas? ¿No sabe asumir responsabilidades, o es gritón y no saluda a la recepcionista? Es comprensible que no te guste una persona, pero no por ello significa que no puedas trabajar junto a ella. Intenta abstraerte de las características personales que tanto te molestan y concéntrate en su desempeño laboral. Que, a fin de cuentas, es lo único que debe de importarte en el trabajo.

Tengo un compañero problemático. Te aconsejamos como manejar la situación de conflicto.

noviembre 29, 2011 17:21 by Admin
Si posees un colega problemático toma en cuenta los siguientes consejos.

Ahora en día las empresas demandan cualidades en sus candidatos, como el trabajo en equipo y empatía para entenderse con los demás empleados.

No obstante se vuelve difícil, si el ambiente de trabajo se ve contaminado con sentimientos de envidia, rivalidad acompañado con hipocresía y falta de respeto.

Tomando en cuenta que para la organización, el espíritu de trabajo en equipo es relevante, la gran verdad detrás de esta estrategia es que existen disputas profesionales y personales.

Dichas riñas entre los elementos de un equipo de trabajo, no se les presta importancia y son superadas con el pasar del tiempo por el bien del equipo y organización, pero en muchos casos estos conflictos convierten el lugar de trabajo en un campo de batalla, y uno de los empleados o incluso ambos, inician a sabotearse entre ellos, llegando a convertir la situación insoportable.

Todas las personas pensamos diferentes, tenemos nuestros propios principios y filosofías. Por lo que, es natural que existan conflictos entre un grupo de personas. Pero cuando se vuelven recurrentes, y repercuten en otras situaciones sobre todo en nuestros resultados y éxitos; se deben enfrentar de forma precisa, directa, y no permitir que se vuelva un elemento que produzca distancia entre los miembros del equipo de trabajo.

Pero para evitar que esto suceda, uno de los participantes en el conflicto debe ceder, dejando a un lado las ofensas, planeando una estrategia para mejorar las relaciones profesionales y protegerse de ofensas y ataques.

Algunos consejos para evitar conflictos laborales y sabotajes personales son:

Tomar precaución
Toma evidencia escrita de la comunicación directa con el compañero conflictivo. Cualquier actividad o petición puede ser origen para un conflicto, por lo que trata de dirigir la comunicación tanto con el compañero conflictivo como con un superior. Archiva todo trabajo realizado y la ejecución de posibles ideas de proyectos futuros. De esta forma, cuidarás de tu trabajo dejando evidencia de tus funciones. Por lo que evitarás, ser culpado de algún error realizado en la compañía y prevenir el robo de tus ideas.

Ser cauteloso
Comprueba cualquier información, y favor que el compañero conflictivo tenga contigo. No confíes en dejar a cargo de esta persona, alguna función propia, ni presentación de proyectos o información de suma importancia. Cualquier momento puede ser propicio para que la persona problemática te deje en mal. Si eres cauteloso, cuidarás de sus tareas principales podrá evitar sabotajes y malas jugas.

Trata de dialogar
Si los consejos anteriores son inútiles y sigues teniendo problemas con la persona, debes enfrentarte a entablar una conversación con el agresor, dirigiendo la charla en encontrar soluciones que beneficien a los dos.

Logra el respeto del equipo de trabajo
Gánate el respeto de los demás compañeros de tu equipo de trabajo, esto hará que tengas el respaldo de los demás miembros, de esta forma saldrá a la luz que el problema es de índole individual y no profesional.

Habla con tu jefe superior
Como última opción al tratar de solucionar el conflicto por medio de las formas anteriores sin ningún buen resultado, se encuentra el hablar en privado con tu superior inmediato, comentándole el problema y presentando la evidencia escrita. El objetivo principal de la conversación es demostrarle las repercusiones negativas que la situación le produce a la organización y no en términos personales, con esto lograrás que el problema sea tratado de forma global.
Currently rated 5.0 by 1 people
  • Currently 5.0/5 Stars.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Tags:
Categories: Crecimiento profesional | El día a día laboral
Actions: E-mail | Permalink

¿Te gustó este post?

Comparte este post
Publicaciones relacionadas
No se aceptan más comentarios
Artículos destacados
CINCO TIPOS DE EMPLEADOS PROBLEMATICOS
Entretanto la mayor parte de los empleados conviven bien con los demás y realizan sus funciones sin ningún problema, las personas conflictivas, que son parte de cualquier organización, obstaculizan el ritmo de trabajo, haciendo difícil la comunicación, fastidiando a los demás u obstaculizando con su modo pasivo.  Además con un comportamiento frecuente de quejarse, ser negativo y problemáticos en sus relaciones con los demás empleados y miembros del equipo.
Un carácter conflictivo no es productivo para la empresa y el equipo de trabajo, por el contrario, retrasa los procesos. No obstante, de los muchos tipos de empleados problemáticos existen algunos que pueden orientarse en una apropiada conducta para la organización. Para esto es necesario, conocerlos mejor y elaborar un plan adecuado.

Te presentamos una lista de 5 diferentes tipos de personas problemáticas más comunes en las empresas, anexo soluciones para enfrentarlos apropiadamente:

  1. No comunicativos 

Hablan muy poco y son conscientes de lo poco que contribuyen. Causan problemas por la falta de compromiso aceptado, por lo que suelen enfadar al resto de compañeros.
Soluciones: se recomiende bombardearles de interrogantes para invitarlos hablar. Intenta que tus preguntas sean lo más detallado posible, de una forma abierta para evitar que contesten con un “si” o “no”

  1. No escuchas

Personas que no prestan atención y suele hacer mal su trabajo, por lo mismo que no escuchan los consejos de los demás. Su respuesta más frecuente es “Yo se”. Causan frustración en el resto del equipo.
Soluciones: al finalizar las indicaciones proporcionada, anexa la frase “Veamos si me he explicado bien. ¿Podrías repetirme lo que he dicho?” de esa forma tendrán que recordar las instrucciones ya que este tipo de personas suelen ser olvidadizas. Procura de recordarles lo necesario para que realicen su trabajo de la mejor forma.  

  1. Soñadores despiertos

La productividad de su trabajo cae en picado cuando inician a divagar y cometen más errores. La mayoría de veces es causa del aburrimiento.
Soluciones: deja a su cargo asuntos que compartan con otros empleados para que se mantengan ocupados y atentos.  Debes de tener en cuenta, que este tipo de personas no son eficientes realizando labores rutinarias. No cometas el error de delegárselas.

  1. Solitarios 

No dado al trabajo en equipo al ser distantes y causar un efecto negativo sobre el equipo al no interactuar de la mejor manera con el resto, por lo que no da lugar al intercambio libre de ideas.
Soluciones: debes estar consciente que no les vas ha cambiar por lo  que debes adaptarte a ellas. Bríndales la intimidad que desean. Es frecuente que eviten el cara a cara, por lo que puedes utilizar el teléfono, correo electrónico o chat (skype) para interacturar.

  1. Reservados 

No comparten la información con el resto del equipo, por la necesidad que reconozcan su valía o por la sensación del poder. Limitando a los demás al conocimiento.
Soluciones: puedes solicitarle información concreta y mejor por escrito. Una vez brindada la información, agradece por los datos y el bien que ha realizado al equipo.

LIDER POR VIRTUD O ASIGNACION
El debate sobre “el líder nace o se hace” se ha convertido una discusión antigua. Lo correcto es que existe talento innato que al igual que todo al no ser usado se oxida. Y existen otras habilidades que requieren trabajo, sacrificios y dedicación para potenciarlas y conservarlas. Al final la capacidad de liderazgo es producto de hábitos más voluntad, perseverancia y disciplina.

No obstante, el papel del líder en un equipo de trabajo es determinante para los resultados del mismo y por ende de su destino. Hay diferentes modos y formas de obtener y ejercer liderazgo; teniendo desde líderes informales hasta verdaderos guías de empresas y organizaciones, cuya influencia transciende más allá de su entorno laboral.

Día con día nos tomamos en las empresas con diferentes tipos de liderazgo que influyen en nuestro equipo de trabajo; de forma positiva o negativa para nuestros resultados. El talento y capacidad de un buen lideres es atesoras las influencias y poderes para posee en el equipo y orientarlos hacia resultados positivos.

El empresario o emprendedor ejerce un liderazgo sobre su negocio, que sin importar de ser o no carismático al ser el creador de la idea, del negocio y una fuente de empleo. El verdadero reto es delegar el liderazgo sobre un miembro del equipo para seguir creciendo.

Es importante detectar a los líderes de “pasillos” y trabajar junto a ellos para que la influencia sea positiva o neutralizar cuando el resultado pudiera ser maligno para el equipo. De igual forma, al designar responsabilidades a los colaboradores; promoviéndoles a directores, gerentes, supervisores o coordinadores es importante esta claro del efecto que producirán sobre los demás.

Los lideres por encargo o asignación tiene un reto doble, al generar resultados y demostrar al equipo de trabajo que son capaces de llevar el puesto y así lograr su cooperación. A este punto, no únicamente estamos hablando de subalternos, sino de pares e incluso superiores con quienes debe interactuar.

El liderazgo no únicamente se basa en carisma y habilidades de influencia y poder, ni tampoco por un cargo o nombramiento, sino que debes esta basado en el merito y capacidad personar. Reuniendo una serie de objetivos y valores para realmente hacer que un equipo de trabajo se integre y se coordine para lograr los resultados esperados. Se debe aprender a designar líderes y el reconocer liderazgo “informal” en la empresa. Trabajando con ellos para que su influencia sea positiva.
PRODUCTIVIDAD Y SENTIDO DEL HUMOR
El profesionalismo siempre se ha visto relacionado con la seriedad, no obstante, nuevas investigaciones sobre el tema ponen en duda dicha afirmación. Los expertos en la materia afirman que la falta de humor, risas y bromas en la oficina son el principal factor que produce estrés laboral. Cuando una persona ríe, pone en marcha unos cuatrocientos músculos en funcionamiento, lo que equivale a 15 minutos de ejercicio en bicicleta. Además de quemar calorías al reír, contribuye a cambiar la perspectiva de los empleados antes los problemas con el jefe y son más productivos al realizar sus funciones diarias.

No se trata de reírnos del jefe, lo cual podría costarnos el puesto de trabajo; sino ser más positivos ante las adversidades, es ahí la clave del éxito. El trabajo siempre ha estado vinculado al esfuerzo. No obstante, en estos días el tener un trabajo (cualquiera que sea) es una razón para estar agradecido y feliz; es decir un motivo para sonreír; lo demás obstáculos son abono para nuestro crecimiento profesional y personal.

La esencia del presente se encuentra en el pasado. Durante la infancia una persona puede llegar a sonreír hasta unas 300 veces al día. Por el contrario, en la edad adulta lo hacemos menos de 80 veces al día. El mantener vivo nuestro niño/niña interior sería el secreto para reducir las hormonas del estrés, las cuales se ven disminuidas con la risa.

Pierde el miedo al ridículo

Siempre la opinión de los demás, nos ha importando más de lo necesario. Las principales razones porque los empleados son más serios en la oficina es por el miedo a ser el ridículo por el afán de ser positivos y de poner en peligro nuestro profesionalismo y desarrollo dentro de la empresa.

Otro factor es que históricamente el trabajo se ha considerado únicamente como un espacio de esfuerzo y seriedad. Además que los altos mandos y empleados tienen el pensamiento que si el trabajo no se traduce en esfuerzo y seriedad no es un trabajo arduo.

Esta forma de opinión esta más que obsoleto; ya que las investigaciones muestran que la falta de humor y risas dentro de la empresa contribuyen al estrés laboral; la cual es una de las principales causad de enfermedades y ausencia del personal.

Pero tampoco se debe ir a los extremos, al pensar que la risa y el humor serán la respuesta para todos los desafíos laborales. Se debe saber distinguir el momento y lugar adecuado para realizar una broma y reconocer cuando es momento de ser serio. Ya que de igual forma, si denotas una personalidad inmadura será un obstáculo para tu crecimiento profesional. Debes analizar la línea, entre la inmadurez, irresponsabilidad y el humor.

La risa puede ser adoptada como un escudo que proteja el ambiente de trabajo de los factores contaminante y que lo hacen turbio e incomodo. Como sabemos, el atmosfera laboral es importante para el eficiente rendimiento del equipo de trabajo. De esta forma, los empleados se sienten más cómodos y con menos presión; por lo que pueden cometer hasta menores errores en sus funciones.

Como líder al crear un ambiente con humor y risas será el lugar de trabajo un elemento positivo en la rutina de los empleados; por ende el cargo y funciones serán disfrutadas por los colaboradores.

No elegimos a nuestros jefes, ellos nos vienen impuestos;
podemos elegir algunos de nuestros subalternos, otros también vienen impuestos…
y hasta heredados.
Todos tienen virtudes y defectos, manías y mañas. Hay personal resentido, hipercrítico,
quejoso. Algunos, pese a eso, trabajan; otros, no. El personal conflictivo, difícil, requiere
un especial esfuerzo de conducción.
Comencemos por el "molesto"; él se recorta del resto del grupo y llama la atención. Ha
quedado perdido en el anonimato y desea ser atendido. Se exhibe, payasea, es preguntón.
A veces es el "torpe del batallón" que Jerry Lewis encarnó en numerosos filmes.
Quien diga "con una cana basta" está errado. Obtiene resultados, logra algo, pero no soluciona
el problema, simplemente confirma en el sujeto la impresión de que con esa conducta
alguien lo tiene en cuenta (1). El refuerzo positivo, el estímulo, la motivación, siempre
es superior al negativo, al castigo, a la sanción.
Están los "quejosos". Motivos de queja no faltan, el problema es su legitimidad. Los salarios,
los traslados, el servicio mismo y el bienestar son en general los temas más frecuentes.
Es lamentable cuando su origen es la conducción misma. Comienzan murmurando
y siguen con una crítica abierta. Esto debe ser corregido por los jefes lo antes posible.
No debe ser pasado por alto; también una queja es siempre un indicio de que algo
anda mal.
Cuando la actitud crítica se hace carne en personal superior o veterano trata sobre aspectos
culturales de la Institución, se cuestiona la moral, las rutinas, las prácticas en general;
este tipo de crítica es tolerado aunque cansa a quien lo oye seguido. Si ella versa
sobre aspectos puntuales y es reiterada, la molestia que produce es mayor, con el tiempo
comienza a ser resistida al extremo de no llevarle el apunte aunque se tenga toda la
razón del mundo. Pero la crítica puede caer también sobre aspectos de detalle o cuestiones
a futuro; quien la hace vive alertando sobre algo que todavía no se ve o no se palpa
y entonces resulta insoportable. El hombre del "¡Guay!" cansa, pierde estima porque parece
poner palos en la rueda y se torna una persona eludible, por ello marginada, con lo
que aumentará su cuota de resentimiento.
(1)
H. Peine y R. Howarth: Padres e
hijos: problemas cotidianos de
conducta. Madrid, Pablo del Río,
1979.
482
Más allá del crítico está el "contrera". Él es sistemático, más activo, puede escalar para
hacerse notar. Critica porque quiere hacer cosas, busca tener poder entre sus compañeros.
Si se lo concede, le será un devoto seguidor. Pero como "el perrito faldero presume
el poder del amo", puede exagerar la nota y termina teniendo problemas con el resto. Debe
ser supervisado de cerca y nunca soltársele las riendas. Con sancionarlos poco se logra,
generan más resentimiento que heredarán luego quienes lo releven en la conducción.
Afortunadamente los grupos poseen sus propios mecanismos de defensa, una cuota o
una reserva de salud mental. El "eterno quejoso" y el contrera son rápidamente detectados,
comienzan por ser resistidos y con el tiempo se los elude, se va creando un vacío
en torno de ellos y quedan finalmente marginados y rotulados de problemáticos.
Más allá del contrera está el "rebelde" que sólo busca vengarse de las malas pasadas
que le han hecho. Alguien, tal vez sin saberlo, le ha fallado, él lo ha sentido mucho e intenta
cobrárselas. No hay nada peor que un padre o un jefe defrauden a sus hijos o subalternos,
luego éstos ya no creen en nadie. Pobre del jefe que lo suceda, bonita tarea le
costará recuperar su moral. El ejemplo, la firmeza y la justicia podrán más que la sanción.
Muy próximo a este personal está el "marginal", mucho más conflictivo y problemático.
Son los de baja foja o sumariados, los reincidentes, los que llegan de pase porque "no
queda otra", los que poseen alguna neurosis que repercute sobre el servicio y el trato con
los demás, tímidos, apáticos, faltos de arrojo, y en el otro extremo, los pendencieros o
agresivos, que generan problemas de disciplina. Alcohólicos, prostitutas, homosexuales
intentan demostrar a sus padres y superiores que son "un caso perdido". Casi todos comienzan
bien, con arrepentimiento, pero al poco tiempo muestran la hilacha y vuelven a
las andadas. Sólo un liderazgo muy fuerte es capaz de sacarlos del pozo en que se encuentran.
Tal el caso de Cristo y la Magdalena, luego éstos transforman su vida y actúan
con la fe de los neoconversos.
Este tipo de personal se va depurando en el tiempo
por eliminación. El superior debe asumir su responsabilidad
y no omitir asentar en su foja lo que
corresponda, de lo contrario pasará la papa caliente
a quien le suceda.
Otro tipo de conducción difícil es la que demanda
el personal "quemado". Aquéllos son víctimas rebeldes,
éstos víctimas más sumisas, menos activas,
casi nada puede lograrse de ambos.
El militar o el civil "quemado" es el que "está-devuelta",
es quien por razones de salud, socioeconómicas,
frustraciones o postergaciones, o por el
peso mismo de los años, se prometió a sí mismo
"no me caliento más". Se las sabe todas pero sólo
hace la justa, posee gran experiencia y sabe sacar
partido de ella. Aprendió a rebuscárselas, se limita
a cumplir formalmente, ha perdido el entusiasmo,
el interés por el servicio. Ya nada lo motiva,
cree que cualquier esfuerzo es en vano.
Si el "eterno quejoso" es un rasgo de personalidad,
el "quemado" conforma un problema crónico.
D. Kalenkin-Fishman (2) define este término como un estado de fatiga física, mental y
emocional percibida como crónica y acompañada por sentimientos de abandono y desesperanza,
seguidos por baja autoestima e igual actitud hacia el trabajo, la vida y las demás
LA CONDUCCIÓN DEL PERSONAL CONFLICTIVO
(2)
D. Kalenkin-Fishman: "Bournout or
Alienation?", Journal of Research
and Develop in Education, Vol. 19,
Nro. 3, 1986.
EL CÍRCULO VICIOSO DEL REFUERZO NEGATIVO,
según H. Peine
El sujeto
molesta para
llamar la
atención
El sujeto aprende a molestar
para obtener lo que quiere
Superior aprende a sancionar
para obtener resultados
El sujeto sancionado
deja de molestar
El superior recompensado
porque el sujeto
deja de molestar
Superior
sanciona por
Más allá del crítico está el "contrera". Él es sistemático, más activo, puede escalar para
hacerse notar. Critica porque quiere hacer cosas, busca tener poder entre sus compañeros.
Si se lo concede, le será un devoto seguidor. Pero como "el perrito faldero presume
el poder del amo", puede exagerar la nota y termina teniendo problemas con el resto. Debe
ser supervisado de cerca y nunca soltársele las riendas. Con sancionarlos poco se logra,
generan más resentimiento que heredarán luego quienes lo releven en la conducción.
Afortunadamente los grupos poseen sus propios mecanismos de defensa, una cuota o
una reserva de salud mental. El "eterno quejoso" y el contrera son rápidamente detectados,
comienzan por ser resistidos y con el tiempo se los elude, se va creando un vacío
en torno de ellos y quedan finalmente marginados y rotulados de problemáticos.
Más allá del contrera está el "rebelde" que sólo busca vengarse de las malas pasadas
que le han hecho. Alguien, tal vez sin saberlo, le ha fallado, él lo ha sentido mucho e intenta
cobrárselas. No hay nada peor que un padre o un jefe defrauden a sus hijos o subalternos,
luego éstos ya no creen en nadie. Pobre del jefe que lo suceda, bonita tarea le
costará recuperar su moral. El ejemplo, la firmeza y la justicia podrán más que la sanción.
Muy próximo a este personal está el "marginal", mucho más conflictivo y problemático.
Son los de baja foja o sumariados, los reincidentes, los que llegan de pase porque "no
queda otra", los que poseen alguna neurosis que repercute sobre el servicio y el trato con
los demás, tímidos, apáticos, faltos de arrojo, y en el otro extremo, los pendencieros o
agresivos, que generan problemas de disciplina. Alcohólicos, prostitutas, homosexuales
intentan demostrar a sus padres y superiores que son "un caso perdido". Casi todos comienzan
bien, con arrepentimiento, pero al poco tiempo muestran la hilacha y vuelven a
las andadas. Sólo un liderazgo muy fuerte es capaz de sacarlos del pozo en que se encuentran.
Tal el caso de Cristo y la Magdalena, luego éstos transforman su vida y actúancon la fe de los neoconversos Este tipo de personal se va depurando en el tiempo
por eliminación. El superior debe asumir su responsabilidad
y no omitir asentar en su foja lo que
corresponda, de lo contrario pasará la papa caliente
a quien le suceda.
Otro tipo de conducción difícil es la que demanda
el personal "quemado". Aquéllos son víctimas rebeldes,
éstos víctimas más sumisas, menos activas,
casi nada puede lograrse de ambos.
El militar o el civil "quemado" es el que "está-devuelta",
es quien por razones de salud, socioeconómicas,
frustraciones o postergaciones, o por el
peso mismo de los años, se prometió a sí mismo
"no me caliento más". Se las sabe todas pero sólo
hace la justa, posee gran experiencia y sabe sacar
partido de ella. Aprendió a rebuscárselas, se limita
a cumplir formalmente, ha perdido el entusiasmo,
el interés por el servicio. Ya nada lo motiva,
cree que cualquier esfuerzo es en vano.
Si el "eterno quejoso" es un rasgo de personalidad,
el "quemado" conforma un problema crónico.
D. Kalenkin-Fishman (2) define este término como un estado de fatiga física, mental y
emocional percibida como crónica y acompañada por sentimientos de abandono y desesperanza,
seguidos por baja autoestima e igual actitud hacia el trabajo, la vida y las demás

. EL CÍRCULO VICIOSO DEL REFUERZO NEGATIVO,
según H. Peine
El sujeto
molesta para
llamar la
atención
El sujeto aprende a molestar
para obtener lo que quiere
2 un trabajo sobre neurosis de guerra (4), llamé la atención sobre dos manifestaciones
bipolares de la neurosis cuartelera. Por un lado se encuentran los sobreadaptados, para
quienes ese tipo de vida es todo, que portan armas por su cuenta, a quienes les gusta
el riesgo y que sólo hablan con la jerga cuartelera, reduciendo su círculo social a sus camaradas
y, por otro, los "amanparados", mote que identifica a quienes poseen alta introversión
social, capaces de pasar meses encerrados en los buques o unidades, sin salir
franco, convirtiéndolos en su propio hogar. Por lo general son longilíneos asténicos, nadie
sabe cómo ingresaron, silenciosos, no molestan; pero paulatinamente van elaborando su
propia patología hasta que estalla en depresión, esquizofrenia y, a veces también, suicidio.
Ya no se trata de una neurosis, sino de una psicosis. Unos pecan de exceso y otros
de defecto. Hay que cuidarse de la temeridad de los primeros y observar atentamente a
los segundos, derivándolos para su oportuno tratamiento. Los suicidas potenciales anuncian
sus pasos futuros con indirectas, van dando pistas de lo que va a ser su accionar.
Un 40% de ellos anticipa su decisión al médico, psicólogo o sacerdote y un 80% lo hace
ante familiares y amigos. Se les escucha decir: “ya no importo a nadie”, “ojalá estuviera
muerto”, “ya pronto se acaba esto”, “no estaré aquí cuando vuelvas el lunes” (muchos
no toleran los fines de semana largos), simples amenazas o indirectas a las que no se
presta atención. El sujeto todavía es abordable: “te noto preocupado...”, “cuéntame qué
te sucede”, “estoy a tu lado, estoy dispuesto a escucharte” y si se niega con un fuerte
silencio: “te ruego me des la oportunidad de escucharte”. Una vez que ha tomado la
decisión y elegido la manera de hacerlo, muestra calma y alivio, adopta conductas
extrañas como ordenar papeles, pagar cuentas, despedirse de amigos y familiares, etc.
Muchas veces una sanción injusta, en quien ya venía mal, es la gota que derrama el vaso
y el suicidio acaso sea el último y equivocado grito de rebelión. El suicidio es contagioso,
lo que agrava el problema, dejando además mal parados a familiares y camaradas (5).
Cada conducta apunta a algo, una meta más allá del presente y de ella misma. Hay que
prestar atención a la dirección en la que se mueve el sujeto. ¿Cuáles son las metas que
persigue? R. Dreikurs (6) contribuyó a una mejor comprensión del carácter finalístico de la
conducta mediante una descripción de cuatro metas de inconducta. Son ellas: llamar la
BCN 809 483
(3)
T. Harris: Yo estoy bien, tú estás
bien. México, Grijalbo, 1974.
(4)
A. A. Puglisi: "Neurosis de guerra",
en BCN, Vol. 118, Nro. 798.
(5)
Bautista, M. y Correa, M.:
Relación de ayuda ante el suicidio.
Buenos Aires, Paulinas,
1996.
(6)
Véase D. C. Dinkmeyer y J. Carlson:
El consultor psicopedagógico
en la escuela. Buenos Aires,
Guadalupe, 1976.
Interés social disminuido Mayor interés social
Desaliento profundo Desaliento leve
484 LA CONDUCCIÓN DEL PERSONAL CONFLICTIVO
METAS DE INCONDUCTA
Metas de la Comportamiento Activo Meta Reacción Reacción Procedimientos
Inconducta Pasivo Destructivo Destructivo y “mensaje” del superior del subordinado correctivos posibles
Meta I: "Perezoso" "Molesto" Meta: atraer Se siente fastidiado. Deja Le presta atención
Atención Torpeza, ineptitud. Un tormento. la atención. Lo llama al orden o lo temporariamente cuando no lo exige.
Falta de capacidad. Inquieto. Quiere hacerse sanciona. de fastidiar. Sorprender: hacer
Falta de energía. Se exhibe. notar. algo inesperado.
Desaseado. Payasea. "Sólo valgo Ignorar la inconducta.
Se amedrenta Habla cuando no cuando llamo Demostrar firmeza.
fácilmente. le toca. la atención." Comprender que
Angustia. Pregunta para el castigo, los retos
Dificultad en la hacerse notar. o prestarle atención
acción. Causa perjuicios es lo mismo.
menores.
Meta II: "Quejoso" "Contrera" Meta: poder Se siente provocado. Intensifica su Evitar el enfrentamiento.
Poder Sumamente Discute y y confrontar. Siente su liderazgo conducta cuando Actuar, no hablar.
perezoso. contradice. "Sólo valgo cuestionado. lo reprenden. Solicitar su
Muy terco. Desobedece. cuando domino Se pregunta "¿Quién Quiere tener una cooperación, darle
Desobedece Desafiante, o cuando manda, él o yo?" cuota de poder responsabilidades.
(pasivamente). mantiene la usted hace "Me voy a encargar ante otros y un Orientar su acción
Olvidadizo. mirada. lo que yo que no salga con la espacio propio hacia fines
Miente por miedo. Hace lo quiero." suya." dentro del grupo. constructivos.
Trabaja poco contrario de Puede escalar las
o nada. lo que se le dice. sanciones.
Meta III: "Marginal" "Rebelde" Meta: Venganza El sujeto no le Quiere saldar Evitar el enfrentamiento
Venganza Resistencia pasiva. De malas "Sólo valgo gusta, se siente su cuenta. y el desaliento.
Huraño. costumbres. si puedo enojado. Él también escala Mantener orden
Desafiante. Violento. cobrármelas." "¿Cómo puede ser sus malas conductas. con mínima coersión.
Alcohólico. Daña el tan desconsiderado?" y se torna Evitar venganzas
material. Quiere imponerse. desagradable. taliónicas.
Puede robar. Puede escalar aún
Miente a más las sanciones.
sabiendas.
Mal perdedor.
Potencialmente
delincuente.
Meta IV: "Quemado" "Suicida Meta: Mostrar Se siente No existe Evitar el castigo
Ineptitud Actúa como víctima. potencial" incapacidad. impotente, no sabe reprimenda por Tratar de ganar su
Demuestra estupidez, "No me qué hacer, lo tanto reacción afecto, de conseindolencia,
incapa- caliento más." abandona la causa. por parte del guirle un amigo.
cidad. Dependiente. "No sirvo sujeto. Integrar al grupo.
Abandona fácilmente para nada." Se siente inútil. Alentar
las tareas. "Ya van a Quiere aislarse. permanentemente.
Se siente un caso ver sin mí." Mejorar su
perdido. autoestima.
(Pseudo débil mental)
(Complejo de
inferioridad).
(También en
anoréxicos).
Reelaborado de Don Dinkmeyer: "The "C" Group: Integrating Knowledge and Experience to Change Behavior". The Counseling Psichologist, Vol. 3, Nro. 1 (1971): 68-69.
Ha recibido diversas modificaciones, entre ellas las nuestras.
BCN 809 485
atención; luchar por el poder o la superioridad; deseos de venganza y demostración de
insuficiencia o de incapacidad, lo que refuerza su rol de víctima.
Cualquiera sea la meta elegida resulta de una construcción subjetiva y equivocada de cada
sujeto, de la que apenas es consciente y que percibe de una manera vaga formando
parte de su argumento de vida. Es importante señalar que cada una de ellas provoca a
su vez una reacción en quienes conducen.
¿Cómo se siente y cómo reacciona el superior?
Cuando el personal se porta mal, el superior se siente molesto y busca sancionar, obtiene
un éxito inmediato pero eso no significa que la conducta no se reitere o no le suceda
otra peor. Si persiste en ella, si critica y si prosigue molestando, el superior se siente provocado
y escala en las sanciones intentando doblegar al rebelde; pero con sólo aceptar
la confrontación el otro ya ha ganado la batalla. Si la oposición prosigue, si los actos son
más graves, reiterados (hurtos, alcohol, agresiones, etc.) y sin motivo, es señal de una
actitud vengativa, el superior se sentirá lastimado, ofendido, traicionado en la buena fe
por su subalterno. Querrá saldar cuentas, recurrir al talión y es lo peor que puede hacer.
Ha sido enganchado en un circuito negativo y debe negarse a jugar. Lo único que puede
hacer es demostrarle que no actuará como él cree que lo hacen los demás. La incapacidad
del personal "quemado" puede llevar al desaliento y la desesperación a los jefes,
que terminan por aceptarlo y abandonarlo, aislándolo mientras no moleste al servicio. Se
debe comenzar por mejorar la autoestima de este personal, facilitar su integración grupal
y remotivar señalando un sentido para la vida.
Clarificar ambas conductas es importante. Al analizar el legajo, el parte o el sumario, cada
jefe debe preguntarse: a) ¿Qué hizo el "causante"?; b) ¿Cómo se sintió usted?; c) ¿Cómo
reaccionó usted?; d) ¿Cómo respondió él a sus esfuerzos por corregirlo? De sus reacciones
y de la reiteración de conductas surge la meta.
Hemos elaborado un cuadro con la conducta del personal conflictivo, de la reacción natural
por parte del conductor y sobre qué debería hacerse en cada caso. Proponemos otro
sobre el manejo de refuerzos de vital importancia.
SEIS REGLAS PARA DAR REFUERZOS
REGLA No premie a todos por igual.
CONSECUENCIA Para que los refuerzos sean efectivos deben darse según
el desempeño.
Premiar a todos por igual refuerza a los de bajo rendimiento e ignora a
los que poseen uno satisfactorio.
REGLA La omisión de refuerzo. Puede modificar la conducta.
CONSECUENCIA Los dirigentes influyen sobre los dirigidos tanto por lo que
hacen como por lo que no hacen. Por ejemplo, la omisión de un merecido
elogio puede arrojar bajos resultados en la próxima sesión.
REGLA Advierta a los subordinados cómo pueden recibir refuerzos.
CONSECUENCIA Estableciendo claras exigencias de rendimiento ayuda a
los miembros a conocer cómo serán premiados, así pueden ajustar sus
propias conductas para alcanzarlos.
REGLA Señale qué están haciendo mal.
CONSECUENCIA Si los que conducen omiten señalar lo que está mal, los
miembros de por sí pueden no saberlo o creer que están obrando bien.
De lo contrario también pueden sentirse manipulados.
REGLA No amoneste delante de otros.
CONSECUENCIA Las reprimendas a los subordinados se usan para eliminar
conductas indeseables. Las hechas públicamente los humillan y favorecen
el resentimiento y la solidaridad del grupo.
REGLA Sea justo.
CONSECUENCIA Las consecuencias de una conducta deben ser apropiadas
a esa conducta.
Se debe dar sólo el refuerzo merecido.
La recompensa exagerada o mezquina reduce los efectos esperados.
Fuente: Adaptado de W. Clay Hammer, "Reinforcement Theory and Contingeny Management in Organizational Settings".
In Herny L. Tosi and W. Clay Hammer (Eds.), Organizational Behavior and Management: A contingency Approach, rev. ed., New York: Wiley,
1977, pp. 93-112.
En algunos casos puede trabajarse por pequeños contratos, en términos de conductas
específicas. El superior que condiciona un franco a determinados logros está realizando
un contrato. De lo que se trata es de firmar un contrato consciente, claro, específico y a
la medida de cada sujeto. Siempre deben dejar la puerta abierta a otro nuevo más exigente,
una nueva meta que reitere la confianza mutua y aliente al subordinado a obtener
logros mayores, a veces también todo un desafío.
Cada sujeto se esfuerza por alcanzar sus propias metas, incluso las que ha elaborado de
manera no consciente. El anhelo de cambio y de mejora es también algo permanente.
Confronte cara a cara con el sujeto, pregúntele por las consecuencias lógicas de cada
conducta, por lo que viene obteniendo, hacia dónde parece apuntar. Si usted le ofrece un
nuevo sentido para su vida, si logra ofrecerle algo mejor, el cambio de conducta se producirá
fácilmente. Nadie gusta vivir sancionado.
El papel del conductor es importantísimo. Es él quien debe lidiar con muchos casos fronterizos,
es él quien debe realizar un primer diagnóstico preventivo, quien debe aconsejar,
quien debe derivar. Debe ser un ejemplo, alguien digno de ser imitado. Debe demostrar
consustanciación con su profesión, debe ejercer un liderazgo positivo —un liderazgo ético—
para constituirse en un modelo de salud mental para sus subordinados, pues ésta
simplemente no se predica, se contagia.
Siempre habrá personal conflictivo pese a la motivación y buena conducción que se aplique.
Sin duda alguna ésta es un elemento facilitador de la disciplina y preventor de conflictos.
Un renovado arte ejercido desde bases científicas y éticas. _

No hay comentarios:

Publicar un comentario